Por: Claudia Vasquez, Abogada.
La marca en su piel parece pequeña. La lesión que hay debajo puede no serlo.
Las quemaduras eléctricas pueden ser engañosas porque la lesión visible no siempre cuenta la historia completa. Cuando la corriente eléctrica viaja a través del cuerpo, las lesiones pueden afectar a tejidos más profundos y causar complicaciones más allá de la piel.
Los trabajadores expuestos a la electricidad pueden sufrir quemaduras, entumecimiento, debilidad, lesiones musculares u otros síntomas graves. Los incidentes eléctricos también pueden provocar lesiones secundarias. Un trabajador que sufre una descarga eléctrica puede caerse de una escalera, ser lanzado hacia atrás o sufrir otra lesión debido a una reacción muscular involuntaria.
En otras palabras, la pequeña marca en su mano puede no ser la única lesión causada por el accidente.
Las lesiones por quemaduras eléctricas pueden producirse en trabajos de construcción, mantenimiento, servicios públicos, fabricación y otros empleos en los que se utilicen equipos eléctricos o sistemas energizados.
Si sufre una lesión eléctrica en el trabajo, busque atención médica adecuada e informe de todos sus síntomas, no solo de la quemadura visible. El entumecimiento, la debilidad, el dolor o los síntomas que afecten a otra parte del cuerpo pueden ser importantes para su atención médica y su reclamación de indemnización por accidente laboral.
No juzgue una lesión eléctrica por el tamaño de la quemadura.
A veces, la lesión más visible no es la más grave.